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dimanche 11 janvier 2009

Quiero ser

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Tal vez sea influencia de la película de Michelle Pfeiffer y Bruce Willis, "Historia de lo nuestro", película en la cual trataban de buscar al final del día una alegría que les siguiera uniendo, que desde hace tiempo me gusta pensar al final del día en algo que me acontezca, por lo cual, yo siga luchando en ésta aventura que es vivir. Pues bien, la alegría de hoy, quizás la que me ha levantado una de mis mejores sonrisas desde hace tiempo, y me ha hecho pensar que hoy es un día fabuloso, se la debo a la persona que me hace creer en el verbo “poder”. Y de repente me encuentro con Amaia Montero, plagiando mis sentimientos y atreviéndose a cantarlos al viento. Robando mis emociones. Copiando mis pensamientos.
Gracias por dejarte querer.

Y gracias también a la personita genial que me brindó el placer de conocer la canción. Creo, Julio, que has pasado a ocupar un enorme rinconcito en mi corazón, uniendo tu querida Giralda, con mi Sagrada Familia.

jeudi 25 décembre 2008

Tristeza en Navidad

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Krishnamurti: decía: "Cuando alguien sufre, necesita de alguien en cuyo regazo poder apoyar la cabeza".

Me gustaría pensar que desde otro lugar quien ya no está a mi lado físicamente, me sigue y está apoyando, dándome fuerzas para seguir adelante, pero no creo en la vida después de la muerte por más que lo intente. Y supongo que lo único que tendré es en mi mente su recuerdo y su cariño. Son tristes estas fechas sin los seres queridos. Sin los que ya no volverán, y sin los que por circunstancias no están a tu lado.

¿Dónde está ese regazo?

samedi 20 décembre 2008

Recuerdos... y la número 100

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De alguna forma han llegado a mis recuerdos las notas de “Help” y en un parpadeo, he vuelto a mis dieciséis años. Mis primeros jeans de dos tallas menos que hoy con los bolsillos vacíos, mi pelo suelto para contradecir a la directora, mi dolor-de-ser-yo clásico de esa edad, el cuaderno donde acompañaban a las lecciones o tareas, poemas, fragmentos de canciones de los Beatles y dibujos, el aula donde tenías que mirar al frente, al encerado, cuando en realidad querías mirar a la ventana y soñar, o hacia ese compañero en cuya mirada deseabas perderte.

Esos recuerdos se amontonan imprecisos y ajados, algunos tan borrosos que se confunden con fantasías y otros tan claros que me encandilan. Recordar todo eso me hizo descubrir que la nostalgia tiene sabor a leche tibia y galletas untadas con sueños más derretibles que la mantequilla.

lundi 30 juillet 2007

True lies

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Podría ser el origen etimológico de la palabra "sincera". En la antigua Roma, los artistas esculpían en mármol y piedra. Sin embargo, había quienes no lograban crear estatuas perfectas y, para poder vender las que hacían, cubrían las imperfecciones ocultándolas bajo disimulados parches de cera. Quienes adquirían esas perfectas pero falsas obras para exponerlas en el exterior, en cuanto las daba el sol y la cera se derretía, comprobaban que todas las imperfecciones salían a la luz y quedaba descubierta la trampa, el fraude, la mentira. Las esculturas auténticas se vendían junto a un cartel que decía “sin cera”, es decir, sin trampa ni cartón, sin mentira. La frase “tirarse el pegote”, ¿vendrá también del pegote de cera que falseaban las estatuas?.

También las personas auténticas, sin-cera, se muestran dignamente sin disfraces o disimulos. No viven con el miedo de que un día la luz de algún sol saque a relucir que no es quien pretendía ser. Además detrás de la insinceridad, de la mentira, por encima de todo está el autoengaño.

En ocasiones me han criticado de mi exacerbada sinceridad, hiriente incluso. No soy consciente del daño que hago, por supuesto. Pero detesto hasta la más simple mentira piadosa, o por compasión. Y también odio el tener que callar: me ahoga y me quema por dentro.


Ante el temor de hacer daño, y ahora intento fijarme más, ya no sé como actuar, tampoco sé si seré capaz de aprender a mentir....o si realmente quiero aprender. Y, confieso, tengo mucho miedo a que me crezca la nariz y a que me manejen las "circunstancias".

dimanche 24 juin 2007

Señales inequívocas

Ella se despertó con la estación, cambiando las gruesas prendas de épocas de frío y lluvia por otras más coloridas y livianas. Desempolvando sandalias y tirantes. Amaneció envuelta en un sopor placentero de gusto ajeno alojado en la garganta donde quiere hacer hogar.

Estiró el brazo para comprobar que el autor de su noche inquieta no estaba sólo en su mente producto de sus sueños; esta vez no iría directamente al cajón de los afectos, junto con aquellas otras frases de cariño y deseos de buenas noches fugaces a kilómetros de distancia.
Repasa entre las arrugas de las sabanas las señales donde manos y bocas, horas antes, apaciguaban deseos y conducían sueños hacia horizontes posibles. Él no se había dado cuenta de sus ojos acuosos mientras su voz acariciaba sus oídos venciéndose a sí mismo por hacerla sonreír, por hacerla feliz.

Incrédula aún, una visita al cuarto de baño le saco sus deseos del subconsciente hacia la grata realidad. Allí, sobre el mármol que rodeaba al lavabo, dormían abrazados dos cepillos de dientes.

lundi 4 juin 2007

Chiquitina

Nací entre la sintonía de Matilde Perico y Periquín y la fiebre del nuevo ritmo del twist, con la reciente pérdida de Gary Cooper y el nobel Ernest hemingway. En el mismo año que nacieron excelentes actores y actrices como Meg Ryan o Antonio Banderas, Deportistas como Zubizarreta, Doreste, Rominger... Incluso princesas y no de cuentos, como Lady Di. Asistí en pañales a los primeros paseos del cosmonauta Yuri Gagarin; ya no eran sólo chimpancés los que regresaban del espacio.
Pero para mi padre, yo era su “chiquitina”, sin próximos reinos, ni medallas olímpicas futuras, sin fama por películas por hacer. Ese año, cambiaría probablemente el estreno de “Desayuno con diamantes”, por “101 dálmatas”. Y muchas, muchas noches sin dormir por acunar y mitigar mi sueño perturbado, susurrándome al oído: por dónde camina la hormiga Titina..

lundi 23 avril 2007

Día(s) de libros y rosas


Hoy mi ciudad huele a papel impreso y perfume de rosas. A besos olvidados y a “te quieros”, aunque muchos sean forzados. A senyeras en los balcones, a leyendas y tradiciones transmitidas por padres y abuelos a siguientes generaciones de mentes y miradas curiosas, escrutadoras. A multitudes en busca del autor favorito, y a colas para obtener de su pluma una reseña amable. A velas entre los platos, a sábanas un poco más arrugadas. A manos unidas, a intercambio de sonrisas.

Hoy mi ciudad, como muchas otras, impregna aromas de sentimientos y pasiones, de cultura y de palabras también escritas. Difícilmente encuentras a alguien desprovisto de una rosa o un libro con el que le obsequiaran.

Si sirve este día como pretexto para expresar una amistad o un cariño sincero, para iniciar a un pequeño a la lectura, para visitar a los más ancianos un tanto abandonados, o simplemente para zanjar alguna pequeña disputa o distancia entre nosotros, nos olvidaremos de aquellas partes negativas que también traen como valor añadido estos “días” señalados la típica y tópica siempre sociedad de consumo, e intentaremos crear más 23 de abriles: 365, si es un año bisiesto.

Para todos vosotros, una rosa. ¡Feliç día de Sant Jordi!.

jeudi 19 avril 2007

De principitos (no sapos), focas, zorros y.. cerdos!


Hoy me comentaban sobre el último libro de Pablo Tusset, un libro que no he leído, pero que compré, y sabía que estaba por casa. Buscándolo, a su lado, estaba uno de Antoine de Saint-Exupery , al que todos, o casi todos recordamos, por ser el creador de“El principito”. A mí, como dato simpático y curioso, su nombre también me trae a la memoria que había adoptado a un cachorro de foca y lo tenía en la bañera de su casa.


El Principito fue uno de mis libros favoritos. Lo he leído varias veces y puede que lo haga alguna más. Sé que volveré a llorar. Ahí está el nexo de unión: Me acordé de una de mis épocas en concreto, muy triste y deprimida, en la que flaqueaban mis fuerzas para continuar, y El Principito consiguió darme una brizna de esperanza y arrancar a llorar, que me sirvió para dar el primer paso y salir adelante, poco a poco, de ese bajón anímico.


Siempre viene bien que alguien nos recuerde que:

- Adiós - le dijo.
- Adiós - repuso el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy sencillo. Consiste en que no se ve bien sino con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos.

Ahora voy a por el de Tusset, “En el nombre de el cerdo”… confieso que ya se me había olvidado lo que fui a buscar en la estantería. ¿Quién sabe?, a otros este libro también les ayude a levantar su ánimo.

O simplemente a pasar un rato agradable.

lundi 16 avril 2007

Sorpresas te da la vida

Ante todo, mi reconocimiento personal por él: reune las características y cualidades de un jefe de personal, optimizando el tiempo y sabiendo delegar y manejar a unos cuantos empleados, sus compañeros de trabajo. Amigo en teoría de todos, pero inflexible e impertérrito cuando ha tenido que decidir o simplemente ser portador de un finiquito de contrato. Y he sido testigo en más de una ocasión. Resumiendo: un “tipo duro”.
Nunca hubiera podido ser yo, quien diera esas tristes noticias a empleados, por poco tiempo que llevasen en la empresa, o mucho que se lo merecieran. Me faltaría valor, y antes intentaría defender su causa, probablemente injusta, a ser co-protagonista de tal situación.”Dicen” que soy demasiado sensible.

Hace pocos días, él nos comentaba lo buena que había sido la última película que vio. No era una de acción, terror, bélica, ni un solo “tiro”. Era una sencilla comedia romántica. De las catalogadas, por desgracia, para sensibleras y a veces, para sus acompañantes que van “a rastras” porque no tienen más remedio, (o ya se les agotaron los recursos y pretextos para evitar verla).

Hasta ahí todo normal. Lo sorprendente fue, cuando explicó lo mucho que le había emocionado, añadiendo:“Siempre se me olvida el pañuelo, suerte que mi mujer llevaba paquetes de kleanex en su bolso”.
Verdaderamente un ejemplar casi único, en peligro de extinción, y perdón por la comparación (odiosa ). Me di cuenta, sí, de que me gustan las personas, no que lloren, sino que sepan confesarlo con toda la naturalidad posible, sin perjuicios.

Aún ahora, escribiéndolo y recordando la conversación, se me escapa media sonrisa. Y mi reconocimiento para con él, es mayor.

samedi 14 avril 2007

Grandes conquistas

Generalmente la gente piensa en su existencia, por las cosas que hizo o que no ha hecho, (y que probablemente nunca hará), ante las grandezas de la vida: éxitos profesionales, proezas humanas, viajes fantásticos, etcétera. No suelen ser sencillas.
Yo, sin embargo, me podría pasar la vida hablando de pequeños instantes, de simples miradas, torpes anécdotas. Necesito más tiempo para recordarlas, que el que tuve al vivirlas. Y no permitir que se queden en el pasado, o que cambien con el tiempo. No quiero que cambien mis recuerdos, ni para mejorarlos siquiera. Quiero retener ese olor a libro de texto nuevo, esa sensación de sábana recién cambiada, mantener aquél beso de “a dormir, que mañana hay cole” en la frente. Volver a llorar con la misma película.
Sinceramente prefiero recordar aquélla mirada sobre mí, con los ojos cerrados y el suave tacto de su mano sobre la mia. Y pensar que sigue aquí, ahí, allí. Dónde sea.

jeudi 22 mars 2007

N'importe où que tu es


J'ai cessé de sentir la bruine qui nous a donné la bienvenue ce matin d'août. Cependant, ici l'orage suit égal : une pluie de souvenirs qui d'une minute à l'autre m'attaque et abat tout mon présent, en le changeant en glace et neige. Comme maintenant. Pourquoi tout a succédé ainsi ? Je me demande que tandis que je voyage, impuissant, dans le temps, en aspirant au moins trouver une raison …


Aujourd'hui seul je trouve un brouillard dans le chemin. Peut-être le vent m'apporte une réponse et traînez aux nuages en laissant éclairer ses meilleurs habits de fête au seul astre dans mon coeur.

samedi 17 mars 2007

De feuilles secs, jamais mortes, mon trésor.

De la mélancolie infinie que je sens parfois,
Des larmes qui me libèrent l'âme,
De la paix que tes yeux me donnent,
Des feuilles mortes qui tapissent le sol de bois ombragés,
De la voix quel chante et la joue te caresse,
Il i a un moment dans Antoine et Colette,
Dans Nicole Mon Amour,
Dans lequel il sonne par dessous cette chanson,
Qui parle de tout cela et de plus,
En l'écoutant,
En prenant ta main,
M'a ressemblé un poème.


(Durderronger- juin 2006)