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dimanche 28 février 2010

Atrapada



Mano que aprieta y abrazo que envuelve
Beso que endulza y dulce silencio
Silencio que respeta y palabra que consuela
Mirada que acaricia y caricia que atrapa
Lágrima que recuerda y recuerdo que alegra
Alegría que contagia y sonrisa que perdona
Tristeza que emociona y emoción que perdura
Camino recorrido y sendero por recorrer

Ritmo de lluvia y canción que sorprende
Sorpresas continuas y admiración sentida
Sentimiento que une y unión que satisface
Momento bello y bella nostalgia
Nostalgia de ayer y deseo de mañana
Deseo que subyace y sueño eterno
Eterno amor que no pudo ser

jeudi 15 janvier 2009

Requiem por las palabras


Son las que dan forma a nuestros sentimientos más íntimos, definen nuestros propósitos, coronan nuestro logros personales, y son nuestra moneda en la comunicación. Mediante ellas nos conocemos, nos relacionamos, crecemos y maduramos: las palabras.

Por desgracia (desde incluso la imprenta), las nuevas técnicas de comunicación las han deteriorado. Ahora salen expelidas por dispositivos electrónicos a velocidad vertiginosa. Ya no es la reina de nuestras cavilaciones, su marcha no es tan lenta, y encontrar un espacio entre ellas, ese espacio mágico, a veces en forma de susurro, ha desaparecido.

Un minuto de silencio por aquellas, ya desaparecidas, palabras.

dimanche 28 décembre 2008

Nuevos flechazos

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Representaba un triunfo de las nuevas formas de vida, impersonales y sin compromiso, el triunfo de la falsa cercanía. Pero como tantas otras cosas de la nueva vida, su teléfono móvil se había instalado en su vida y no sabría vivir sin él.

Se le iluminó la cara. Nadie podía imaginar que se le pudiera iluminar la cara gracias a ese trasto. Todos los que estaban a su alrededor le miraron sorprendidos. Salió fuera de donde estaban, al aire libre, a un lugar donde pudiera escuchar mejor.

Las palabras le hicieron cosquillas y sonrió. Sentía más calor en la punta de los dedos y el aire tenía más aroma. Le recorrió una sensación de ser la primera vez que sonreía en todo el día, la lengua sintió que por fin podía decir algo y los oídos degustaron los sabores de los sonidos que le llegaban como un bufet libre.


Cariño por ondas hercianas, palabritas que corren descontroladas hasta satélites para caer al mejor estilo cupido sobre alguien y clavarle al suelo durante unos minutos. Ondas saltando de torreta en torreta hasta llegar dentro de uno mismo. Cariño como siempre, el mismo cariño que llegaba en una carta, en un mensaje transmitido, en un correo electrónico, en una llamada.

Cariño que anida en nosotros y nos hace mirar el absurdo objeto de plástico que tenemos en la mano, una vez hemos colgado, como si fuéramos capaces de ver la cara de quien nos ha llamado o atrapar y retener aquello que acabamos de sentir...

lundi 8 décembre 2008

En algún lugar de la memoria

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Apoyada sobre los codos, sosteniendo la carita con las palmas de la mano y estirada sobre aquella alfombra multicolor, la pequeña escuchaba atentamente a la anciana que, de forma pausada, le relataba una historia que había escuchado en otras muchas ocasiones.
Pero esta vez, la niña en vez de escuchar absorta, observaba los blancos cabellos, cubiertos por una redecilla y subidos en un pequeño moño a la altura de la nuca; miraba aquellos ojos ya opacados por el tiempo y la ceguera incipiente; las profundas arrugas en el rostro y las manos ásperas, manchadas por el paso destructor del tiempo.
Y así, mientras sus labios dejaban fluir suavemente las palabras, las manos se deslizaban diligentes sobre las agujas de hacer punto, en donde trazaba formas asimétricas, con lanas de brillantes colores bajo mi ayuda apenas media hora antes.
Percibía una sensación de dulce calor-frío que la recorría de arriba abajo; cuando la anciana la miraba, le sonreía y luego bajaba nuevamente la vista a la labor. Por momentos se quedaba en silencio, entonces la pequeña, sentía que la mujer la había abandonado por un instante, quien sabe si perdida en algún recuerdo que le traía la memoria... La pequeña quedaba en suspenso, mirándola con sus ojos grandes y curiosos, más callada aún, sin apenas respirar, como si temiera que cualquier ruido que pudiese hacer en ese instante, rompiera el encanto del recuerdo que ella imaginaba mágico, y seguía inmóvil formando parte de ese tranquilo cuadro.
Con suavidad y cuidado, una mujer más joven se asomaba por la puerta y las observaba con envidia; luego, con una sonrisa forzada en sus labios, cerraba la puerta tras de sí, para continuar con sus tareas diarias, quizás, ojalá, con el corazón inundado de la ternura que despertaba esa imagen.

samedi 6 décembre 2008

Atrapa Somnis

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A tu, que et somio:

En el mateix pendent en la qual contemples un lloc perdut en la muntanya, jo, diversos passos per darrere, em mantinc, temorosa d’acostar-me.
Preparo les meves maletes, i en l'estació del temps en la qual no triem néixer fora de temps... espero.
La meva mirada es perdrà en l'infinit, fins que trobi la teva, i llavors, ajustarem els nostres rellotges, i continuarem camí.
Un camí distint al que tu seguies. Un camí distint al que jo seguia.
Un camí que anirem traçant, ajuntant els trossos anteriors, pas a pas, mà amb mà.
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T'estimo.
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A ti, que te sueño
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En la misma pendiente en la que contemplas un lugar perdido en la montaña, yo, varios pasos por detrás, me mantengo, temerosa a acercarme.
Preparo mis maletas, y en la estación del tiempo en la cual no elegimos nacer a destiempo... espero.
Mi mirada se perderá en el infinito, hasta que encuentre la tuya, y entonces, ajustaremos nuestros relojes, y continuaremos camino.
Un camino distinto al que tú seguías. Un camino distinto al que yo seguía.
Un camino que iremos trazando, juntando los pedazos anteriores, paso a paso, mano con mano.
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Te quiero




jeudi 4 décembre 2008

Singles (o Impares)

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Las obligaciones laborales, la fragilidad en las relaciones humanas, el aislamiento personal en las grandes ciudades, los conflictos en las relaciones prolongadas etc, hacen que cada vez más personas decidan vivir de forma independiente, y así disponer de un máximo de libertad y un mínimo de obligaciones y cargas familiares.

Pero a pesar de los atractivos de la vida independiente, los “singles” no se sienten a gusto solos. Sobre todo a partir de cierta edad adaptan el “living apart together”, que se basa en una relación estable con compromisos de fidelidad, implicaciones mutuas ante problemas, compartiendo tiempo libre etc.. pero manteniendo el “tú en tu casa y yo en la mía” , y posibilitando poder tener actividades independientes y amigos fuera del ámbito de la pareja.

En un mundo tan cambiante, en el que el trabajo ya no es para toda la vida. En el que los coches, electrodomésticos, ordenadores etc, se cambian porque resulta mas económico y gratificante que repararlos (porque además quedan en seguida obsoletos).En este mundo, también resulta inevitable aceptar las nuevas formas de relación de pareja.
Puede que sea la nuestra, una sociedad de “conexiones” más que de “relaciones”. La idea de “relación” tiene hoy connotaciones negativas y con un cariz de atadura y obligación, y la de conectarse nos ofrece un universo de relaciones libres y temporales.
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No se trata de sentar cátedra, ni de postular como mejor una u otra opción. Mi reflexión sencilla sobre la visión de esta realidad, es pensar en el mundo que nos ha tocado vivir. Con características propias, ni mejores, ni peores que las pasadas, sólo diferentes. Procuraré sacar el mejor partido a esta única e intransferible aventura que es la vida.

mercredi 3 décembre 2008

Por derecho

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Wittgenstein en su Tractatus dijo: "De lo que no podemos hablar, debemos callar". En eso todos estamos de acuerdo a pesar de que se nos olvide y caigamos en el error una y otra vez.

Pienso que podríamos decir con el mismo derecho: de lo que no podemos hablar, no solo debemos guardar silencio, sino escuchar. Para poder después hablar.
Pero, por extraño que parezca, o incomprensible, es difícil saber escuchar; y mucho más aún, prestar atención y comprender todo lo que se escucha.

Es señal de que posees la rara capacidad de detener tu tiempo para dedicarlo a otros.

jeudi 27 novembre 2008

Yesterday

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El himno nacional, y el estridente pitido de la carta de ajuste, le acaban de despertar. Últimamente no duerme mucho, seguiría durmiendo, pero hace un esfuerzo para levantarse y apagar el televisor. Aún le quedan varias páginas y lo ha de presentar mañana al rector, así que no le queda más remedio que hervir leche y prepararse un café cargado, que le mantenga despierta ante su nueva olivetti. (Ya se terminaron las manchas de tinta en sus folios!).
Mentalmente apunta que no tiene hielo en la nevera y ya son calurosos los días de junio. Abajo, en los soportales, alguien aplaude enérgicamente y don José estará embelesado viendo el cartel del último estreno en El Calderón, “Río Lobo” porque parece que no acude. !Hasta los nodos ve con entusiasmo!
Terminó y aún le queda tiempo mientras se viste y da un pequeño toque a su peinado, a apoyar la aguja sobre ese single comprado hace pocos días y sin embargo ya ajado de tanto escucharlo:

.....all my troubles seemed so far away. Now it looks as though they're here to stay. Oh I believe... oh I believe... oh I believe....
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PD (..debería decir Post post?) -Echo de menos rebobinar una cinta de cassette con un lapicero tras haberse encallado en el reproductor, girar con extrema paciencia para encontrar la sintonía adecuada en la radio e incluso dar cuerda a mi reloj. Añoro el paso del tiempo..

vendredi 20 juillet 2007

Queridos lunes

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Conoce su puntualidad y sus buenos madrugones. Sabe de memoria como son sus gafas y el punto exacto donde se apoyan en el apéndice nasal, su porta-folios marrón ajado por el contacto de sus manos, su impecable nudo Windsor insertado en su más impecable aún cuello de camisa.
Conoce el momento exacto en el que aparecerá el rictus de contrariedad al comprobar que no están libres los asientos más avanzados. Nada más verle, por su expresión, adivina como ha pasado la noche. Por sus movimientos, si dejó algo pendiente en su trabajo. Y adora ese sobresalto al despertar de pronto, de esa pequeña cabezada, temiendo haberse pasado de estación. El preciso momento en el que ella había aprovechado para besarle los párpados mentalmente y trasladarle fuera de ese tren de cercanías, haciendo de un vagón, un hogar .
En las pocas ocasiones que comparten asiento, él le mira como si supiese por un momento que comparten historia, y le saluda con un tímido movimiento de cabeza, antes de seguir leyendo su libro. A partir de ese instante, ella se pierde en el mar que hay detrás de esas lentes, soñando con saborear lo dulces que puedan ser sus besos y el tacto de sus dedos enredándose en su pelo, en su nuca, para precipitarse después sobre su espalda desnuda.
Sabe que lo añorará durante todo el largo fin de semana, pensando en como descubrir cuándo coge el tren de vuelta. Ese día, quizás, ya no se le escapen más sus estaciones.
*************
Hubo un tiempo lejano y confuso, en que adorabas los lunes, los esperabas con ilusión. Un tiempo donde tuve la grandísima suerte de conocerte y el privilegio de estar a tu lado. Desde aquellos lunes, aprendí aún más lo que significa amar y compartir. Gracias Silvia. Te quiero, Pitufa.

mardi 17 juillet 2007

El lenguaje secreto de las miradas


El tema del lenguaje da mucho que hablar. Leo que la comunicación mejora cuando comprendemos que las palabras tienen múltiples significados, o ninguno en concreto. Probad a buscarlo en el diccionario. Una palabra lleva a otras, y estas a otras, y así sucesivamente, en un ciclo digno de Borges, que nos conducirá a su propio inicio. El sentido de las palabras, en cambio, está en nosotros mismos, en nuestra historia y nuestra forma de ver el mundo. Porque sentido es, al fin y al cabo, sentimiento.

“Una imagen vale más que mil palabras”. Y también se puede comunicar desde el silencio de una mirada.
Ciertas tribus africanas saludan con un Sawu bona -te veo-, al que se contesta con un Sikkhona -estoy aquí.


Con este signo corporal expresamos inconscientemente los sentimientos. En la mirada se imprime lo más personal de cada uno, con reflejos o matices que funcionan como letras y sílabas del lenguaje del alma. Son representaciones pictóricas impresionistas de un todo abstracto, invisible y que alberga tanta magia como misterio. Son las ventanas de nuestro espíritu, mirillas por donde uno puede espiar los sentimientos de las personas. Convierten corpóreo lo intangible. La mirada re-conoce.Las miradas fascinan por su encanto, por su transparencia, por su poder de enamorar en segundos, de cautivar en milésimas, y de pedir perdón en un tiempo que los relojes aún no pueden medir. Una simple mirada también puede destruir, herir, dañar... Fascinante el secreto oculto del lenguaje de las miradas.

mercredi 4 juillet 2007

Palabras


Con los años había abandonado poco a poco, en la orilla, todas aquellas que consideraba ya habían perdido valor, quedándose las importantes en los bolsillos. Y con las olas por aliadas, se fue convirtiendo en un selecto mudo. Moderado en frases, tantas veces mancilladas, tantas repetidas.
Adquirió un vocabulario sobrio en palabras comunes que sólo llevaban a la confusión. Extendió el mismo criterio a las groseras y ofensivas, impropias a su pensamiento de rigurosidad alfabética. Y reservó para mejor ocasión aquellas delicadas, sutiles, mágicas, dulces.. con las que había ensalzado sentimientos propios y ajenos.
Comenzó a olvidar como se escribían. A arrinconar los sonidos producidos en sus cuerdas vocales. Ya vendría el momento de desempolvar y sacar sus celosas palabras, a respirar el aire fresco. No sabía que tiempo después, estarían tan envejecidas, que el propio contacto con las manos las desharían en fino polvo y no permitirían ser pronunciadas.
El elástico que las ataba y la falta de oxígeno, las ahogó.

dimanche 27 mai 2007

Redecorando sueños

Hacía mucho tiempo que había decidido vivir en un mundo más real. Había reemplazado posters de ídolos musicales y famosos actores por huellas de chinchetas y espacios más nítidos. Ya no soñaba con abdominales de gimnasio y labios sensuales húmedos.
Esos cuadernos donde entre lecciones y tareas, se mezclaban poemas y recortes de revistas, estaban seguramente sólo en su memoria de adolescente.
Desde hacía ya muchos años, frecuentaba los lugares acompañada de una sempiterna sonrisa, esperando que el hombre de su vida, nada que ver con aquellas láminas, apareciese inesperadamente a su lado, la hipnotizase con una mirada, la cogiera entre sus brazos y prometiera cuidarla para siempre.
Hacia ya mucho tiempo que cada noche preparaba la mesa para uno, cuando en realidad sentía la necesidad de prepararla para dos. Y ésta vez, mientras ojeaba aquella revista tuvo la tentación de ir a por las tijeras y recortar su fotografía.
Frente a la soledad de su propia imagen en el espejo antes de irse a la cama, pensó que seguramente vivía en un mundo más irreal, que tener colgado a cualquiera en la pared.

lundi 30 avril 2007

Otros vientos




“Nuestro defecto es aprender más por la escuela que por la vida”, nos decía Séneca.
Puede que sea el único defecto que no poseo, lo que ocurre es que no termino de graduarme. Y en los recreos creo mis castillos en el aire para alejarme de la realidad, luego, la tormenta derrumba sus cimientos, caen al suelo, y con ellos mis ilusiones tan trabajosamente formadas.
Cierto. Cada hecho que nos ocurre, es una enseñanza a tener en cuenta y milagrosamente, aparece “alguien” que te toma de la mano y te recuerda que no debería ser un motivo para alejarnos de la alegría de ser, de estar, de vivir.

Además no somos ajenos del todo. En ambas manos tenemos las dos semillas diferentes y somos nosotros quienes elegimos cuales sembrar, pero también somos nosotros quienes nos haremos cargo de cuidar la tierra y de recoger lo que de esa siembra se coseche.
Al igual que mi pequeño ciruelo, que ayer amaneció en flor, esperaré mi propio fruto acompañado de vientos más suaves.

Me he dibujado una amplia sonrisa al levantarme para que me acompañe todo el día, no importa lo que pase.

samedi 28 avril 2007

El internet de antes de Cristo

Sin salir por tu puerta, sabes lo que es el mundo.
Sin mirar por la ventana se ven los caminos del Cielo.
Cuanto más lejos hayas ido, menos habrás aprendido.
Así, el santo se entera sin haber dado un paso;
nombra sin haberlo visto; ejecuta sin hacer nada.

Tao Te King, (cap. 47)


Seguramente absurda y torpe la idea de que Lao Tse, aún sin conocer la red de redes supo definir sus implicaciones, su efecto sobre la mayoría de nosotros, y se anticipó a definir con el pensamiento que dejó como legado, lo que en la actualidad nos cuesta tanto y llamamos Internet.

La única diferencia, bajo mi torpe y personal punto de vista, es que con el paso de estos más de 25 siglos, se desvelan otros destinos en el camino, otros Cielos, “de barro” como apuntaba Dulce Chacón y no sólo se pasean los santos... O él, simplemente carente de lentes correctoras, no los pudo intuir.

jeudi 12 avril 2007

Desde mi ventana




Desde siempre me han gustado las casas con grandes ventanales, como en Nueva York o Tokio, donde parece que atraviese toda la luz del sol, reflejada en extrañas formas de colores sobre la pared, y asaltan los vecinos curiosos esperando hacerte una visita en el momento menos esperado.

O en los ambientes rurales, aquellas de madera con las que sin mover un solo pie, te traen los sonidos de las flores cuando las despeina el viento.
Sin salir de casa sientes la tibieza del ambiente y viajas hasta donde te permite la imaginación.

Y ahora, desde mi nueva “ventana indiscreta” aprendo de vuestros pensamientos y testimonios secretos e íntimos. Unos frágiles, con delicados engranajes, otros fascinantes pero incomprensibles a primera vista, otros pragmáticos, directos, sin necesidad de diccionario.
Nos reflejamos en muchos de ellos. Y nos unimos a ese escondido grito de llamada, formando una protesta unánime visceral, al fin y al cabo inocua, indefensa y saludable como un simple estornudo.

dimanche 1 avril 2007

Un paseo por el parque


Apenas faltan pocos minutos para las cinco. Para ella, una eternidad que compensa intentando controlar el ritmo de su corazón mientras transcurren.
Cuando pasean, le gusta cogerle del brazo y sentirse segura al estrecharse contra él. Cuando nota el suave balanceo del roce de su mano.

A él le gusta que apoye su brazo sobre el suyo, cuando caminan juntos por la calle. Le emociona sentir el calor que desprende. Se miran a los ojos en repetidas ocasiones, ella tropieza con las ilusiones de él, y sonríe. Él prorroga el siguiente paso, mientras se pierde en sus ojos brillantes y tranquilos.

El mundo se detiene en ese instante. Sólo él. Sólo ella. Y el sol parece querer unirse, manteniendo sobre ellos, una luz especial, que provoca una escena en colores sepia.

Tras cruzar el parque, se detienen, él le coge las manos, ella busca esconder su sonrisa. Él se acerca y ambos se dan un rápido beso en los labios. Y a ella se le escapa una caricia sobre el rostro de él.

Retoman el camino de vuelta a casa, el hechizo de ese beso queda grabado en el cosquilleo que recorre sus cuerpos. Ríen de mil cosas, hablan de otras tantas, sueñan con su futuro.

En la puerta de casa, él le cierra los ojos con su mano, y le brinda un nuevo beso, que le acompañará hasta que vuelvan a verse, y se junten sus manos y sus brazos en otro tierno abrazo. En un nuevo encuentro, mañana a la misma hora, en el mismo lugar.

Ella le ve alejarse, dubitativo, sin ganas. Y no entrará en casa, hasta que él no doble la esquina y escape a su mirada. Una vez dentro, se mira en el espejo de la entrada, arregla un par de horquillas desprendidas, y tras dejar su bolso, entra en la gran sala, donde dos de sus nietos están jugando con el perro.

samedi 31 mars 2007

Un billete a cualquier lugar

Cogió su impermeable marrón del perchero y una maleta perdida en algún rincón de la habitación. Sin tomar libro alguno para entretenerse en su próximo viaje, y tras echar un último vistazo a lo que dejaba atrás, en completo silencio, cerró la puerta.

Se marchó de incógnito, sin despedirse de las personas con las que había convivido hasta hoy. Arrimada a las aceras, con la cabeza gacha y un paso rápido. No llevaba regalos a quién entregar en su próximo destino, ni fotos de aquellos que dejaba atrás.

Volverá a presentarse en cualquier otra ciudad, en cualquier otra casa, ante cualquier persona que necesite de ella. Llamará a algún timbre, alguien le abrirá, y tras verle la cara, llorarán ambos un hola improvisado. Poco le importará que el día esté soleado y lleno de color, su llegada siempre es imprevista, no necesita invitación. Pero la tristeza viene igual que se va, sin avisar.

Sencillamente...se irá.

Ma balançoire


Igual que un columpio... Tuvo buenos tiempos, en los que todo eran momentos alegres y diversión, y alguna que otra caída.
Estoy segura, que aunque ahora se mece solitario, con el viento juguetón, volverá a anidar las risas de antaño, convertidas en risas del presente. O tal vez del mañana. Propias o ajenas a mí.

mardi 27 mars 2007

Frases oscarizadas

"Yo pretendo que haya poesía en mi vida, y aventura, y amor, amor por encima de todo. No la artística impostura del amor, sino el amor que es capaz de derrumbar la vida, impetuoso, ingobernable como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede, ya te arruine o te embelese" (Shakespeare in love).

Una película entretenida y terriblemente hipervalorada con un Shakespeare demasiado caprichoso. Película empalagosa y rimbombante, para contentar a paladares fáciles, (no creo que William estuviera satisfecho) e incomprensiblemente aclamada por crítica y público en mi más que humilde opinión, salvando pequeños detalles. La frase uno de ellos.

lundi 26 mars 2007

Melancolía en cajita musical


“Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto.”


Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es como una escena sin decorados. Más aún, hasta pueden iluminar ese recinto enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y al silencio. La melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras fuera todo sucede muy deprisa, dentro hay una lentitud justificada. Una pauta necesaria.