Julio Cortázar dijo que la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente hacia atrás. El único inconveniente es que nuestro cuerpo no está preparado para abrazar en esa posición, necesitamos girarnos.
Elle est là, elle me tient. Comme une petite mélodie. Un air plus triste que gai. Mais qui partout me suit. Je ne devrais pas, je sais. Me laisser aller ainsi. Tant de souvenir que j’ai. Et pourtant je les fuis. Elle est là, elle est ici. Elle fait désormais partie. En tout temps de ma vie. Même que je l’apprécie . J’en ai fait mon amie. Elle qui a un nom si joli. A elle que je me confie. Elle, la douce mélancolie.
samedi 31 mars 2007
Un billete a cualquier lugar
Cogió su impermeable marrón del perchero y una maleta perdida en algún rincón de la habitación. Sin tomar libro alguno para entretenerse en su próximo viaje, y tras echar un último vistazo a lo que dejaba atrás, en completo silencio, cerró la puerta.
Se marchó de incógnito, sin despedirse de las personas con las que había convivido hasta hoy. Arrimada a las aceras, con la cabeza gacha y un paso rápido. No llevaba regalos a quién entregar en su próximo destino, ni fotos de aquellos que dejaba atrás.
Volverá a presentarse en cualquier otra ciudad, en cualquier otra casa, ante cualquier persona que necesite de ella. Llamará a algún timbre, alguien le abrirá, y tras verle la cara, llorarán ambos un hola improvisado. Poco le importará que el día esté soleado y lleno de color, su llegada siempre es imprevista, no necesita invitación. Pero la tristeza viene igual que se va, sin avisar.
Sencillamente...se irá.
Ma balançoire

Igual que un columpio... Tuvo buenos tiempos, en los que todo eran momentos alegres y diversión, y alguna que otra caída.
Estoy segura, que aunque ahora se mece solitario, con el viento juguetón, volverá a anidar las risas de antaño, convertidas en risas del presente. O tal vez del mañana. Propias o ajenas a mí.
jeudi 29 mars 2007
Papiroflexia mágica
Compararía el ejercicio de escribir en este blog, a hacerlo en una cuartilla, doblándola hasta conseguir formar un avión que gracias a un impulso mágico lograse sobrevolar miles de kilómetros sin llegar a aterrizar nunca. Ahora reconozco que este espacio aspira a ser leído por vosotros: lectores casuales, turistas de íntimos rincones, navegantes de emociones desconocidas.
A que incluso halléis en él algún sentimiento compartido, quizás también confortables sensaciones, o simplemente amables sonrisas, que de alguna manera os comprometa emocionalmente a volver de nuevo y recorrer con curiosidad los objetivos de mi “dulce melancolía”, de mi persona.
En definitiva sólo pretendo agradar, compartir, reflexionar con un puñado de palabras torpes pero fieles a mi forma de ver y de sentir, que lejos de ser un ejemplo para nada ni nadie, al menos son honestas y sinceras.
Este lugar, en su infinita inocencia y humildad, se cree capaz de aportar un minúsculo grano de arena y conmover a quienes como yo, crean que todo no está escrito, que algo más se puede añadir para no acabar con todo el amor y la belleza con la que nació el mundo, reivindicando la verdad, y la bondad que aún nos pueda quedar para intentar que la vida no parezca poco a poco, un laberinto hacia un inevitable y desalentador holocausto personal.
Y en esa ardua labor me encuentro, ilusionada, mirando de vez en cuando a mi alrededor para comprobar quiénes de vosotros me acompañan, queriendo pensar que cada “puntito rojo” pueda ser reflejo de no caminar sola.
Y acompañando a quien me encuentro por el camino.
Libellés:
Agradecimientos,
Avec moi,
Dulces sonrisas
¿Qué le pides a la vida?
Descubrir las cosas que me pueden hacer feliz y todavía no sé, y quizá nunca las encontraré.
Que mis sueños sean objetivos de vida, y que mis objetivos de vida no se queden en sueños.
Que mi felicidad sea ver felices a los demás y que ver felices a los demás no me haga menos feliz.
Dejar el día atrás sin ningún contratiempo ni sobresalto.
No padecer jamás dolencia alguna, tampoco los que me rodean.
Conseguir mi amor ideal, sin tener que preguntarme jamás si soy el suyo.
Que la vida no me obligue a comprobar nunca, hasta que punto mis amigos, lo son.
Descubrir si existe algo después de la muerte y comprender las claves del universo.
Nadar en la abundancia económica y convertirme en uno más de los que critico.
Encontrar un Blog más ameno que éste y no tener que volver a hacerme jamás absurdas preguntas como éstas.
Que mis sueños sean objetivos de vida, y que mis objetivos de vida no se queden en sueños.
Que mi felicidad sea ver felices a los demás y que ver felices a los demás no me haga menos feliz.
Dejar el día atrás sin ningún contratiempo ni sobresalto.
No padecer jamás dolencia alguna, tampoco los que me rodean.
Conseguir mi amor ideal, sin tener que preguntarme jamás si soy el suyo.
Que la vida no me obligue a comprobar nunca, hasta que punto mis amigos, lo son.
Descubrir si existe algo después de la muerte y comprender las claves del universo.
Nadar en la abundancia económica y convertirme en uno más de los que critico.
Encontrar un Blog más ameno que éste y no tener que volver a hacerme jamás absurdas preguntas como éstas.
mardi 27 mars 2007
Frases oscarizadas
"Yo pretendo que haya poesía en mi vida, y aventura, y amor, amor por encima de todo. No la artística impostura del amor, sino el amor que es capaz de derrumbar la vida, impetuoso, ingobernable como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede, ya te arruine o te embelese" (Shakespeare in love).
Una película entretenida y terriblemente hipervalorada con un Shakespeare demasiado caprichoso. Película empalagosa y rimbombante, para contentar a paladares fáciles, (no creo que William estuviera satisfecho) e incomprensiblemente aclamada por crítica y público en mi más que humilde opinión, salvando pequeños detalles. La frase uno de ellos.
Una película entretenida y terriblemente hipervalorada con un Shakespeare demasiado caprichoso. Película empalagosa y rimbombante, para contentar a paladares fáciles, (no creo que William estuviera satisfecho) e incomprensiblemente aclamada por crítica y público en mi más que humilde opinión, salvando pequeños detalles. La frase uno de ellos.
lundi 26 mars 2007
À cœur ouvert
Melancolía en cajita musical

“Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto.”
Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es como una escena sin decorados. Más aún, hasta pueden iluminar ese recinto enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y al silencio. La melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras fuera todo sucede muy deprisa, dentro hay una lentitud justificada. Una pauta necesaria.
Avec Paul Auster
En una reciente revista para The New York Post se anunciaba que el estreno de The Inner Life of Martin Frost se producirá en el New Director's Film Festival de marzo, apenas unas semanas después de su 60 cumpleaños.
El film se basa en una parte de "El libro de las ilusiones" y cuenta con Michael Imperioli de "Los Soprano" y la propia hija de Auster, Sophie.
Nos defraudará después de haber leído el libro como tantas y tantas veces ocurre?. Tendremos que esperar.
Libellés:
Con actualidad,
Con celuloide,
Con literatura
dimanche 25 mars 2007
De preguntas indiscretas
¿Te han preguntado alguna vez si eras feliz?.
En realidad es una pregunta tan afectuosa como impertinente. Lo primero, por el interés que puedan demostrar hacia ti. Impertinente, porque si contestabas sin hacer trampa, te obligas a desvelar tu escala de valores.
Eso si no partimos del supuesto según el cual es imposible que una persona cuerda sea feliz en un mundo tan desgraciado. Pero es tal el interés por la felicidad que en el fondo hemos de pensar que sí, que es posible.
He aquí algunas de las respuestas más originales sobre el tema:”El secreto de la felicidad reside en la gestión de las emociones”. Algo parecido a un “no hay felicidad sin control de uno mismo”. Otro recomienda “desear aquello que ya se tiene”, (no conformarse, que esa es ya muy oída).
El que aconseja combinar aquello que nos da placer con la necesidad de trabajar con un buen objetivo.
Una tranquilizante: “Es normal que nos cueste ser felices porque somos una de las primeras generaciones que se lo plantea. Hasta hace pocos siglos, una persona tenía una esperanza de vida justa para nacer, reproducirse, luchar para apenas sobrevivir y morir, y por lo tanto, no había demasiado tiempo para filosofías.
Como contestando al comentario anterior, hay un texto muy antiguo: Consejos para no perder la salud, que aparece en el libro del Eclesiástico, una especie de manual de autoayuda, que dice: "No te abandones a la tristeza y no te atormentes con cavilaciones. La alegría del corazón es la vida del hombre y alarga los días. Aleja de ti la tristeza, que la tristeza ha perdido a muchos y no hace bien. Los celos y la ira acortan los días. Y las preocupaciones hacen envejecer antes de tiempo".
Groucho Marx también metió baza: "La felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña casa, una pequeña fortuna...".
Groucho Marx también metió baza: "La felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña casa, una pequeña fortuna...".
Lo dicho, es muy impertinente la pregunta, y el que está a tu lado y te quiere, ya sabe o intuye si eres un poquito feliz. Incluso te ayuda a conseguirlo.
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